¿Dónde tienes la cabeza?
La de bromas que suele gastar la mente.
De
vez en cuando me pasa de perder el recuento de los saludos al sol; lo
típico para mi es no saber si he llegado al tercero o al cuarto. Así que
seguro que más de una vez habré hecho seis. Supongo que no soy el
único.
Pero lo que ocurrió el otro día nunca me había pasado. Tuve como un blackout de la mente de unos diez minutos. Así fue:
Empiezo
Navasana y tras una única repetición hago un vinyasa como para cambiar
de postura. Repito todo Navasana y, al final, en lugar de hacer la
transición a Bhujapidasana, hago un vinyasa completo y me siento. Y, por
último, al salir de Urdhva Dhanurasana me olvido de intentar hacer la
transición en Chakrasana y salgo con un vinyasa normal...
Lo
sorprendente es que no tengo la menor idea de dónde ha estado mi mente
en esos minutos. A nivel consciente sé que no estaba pensando en nada,
que no tenía la cabeza ocupada con ningún razonamiento o reflexión.
Pero, nada más.
Mente en blanco y total oscuridad.
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