Tiempos de cosecha


Sobre todo a raíz de mi última lesión - una fuerte contractura del dorsal ancho y el serrato que me ha dejado un mes entero sin poder practicar y otro con una práctica muy coja, tristona y perezosa - me he dado cuenta de que mi cuerpo ha cambiado bastante o, mejor dicho, he tenido que asumirlo. Justo en esos días, alguien me hizo notar cuánto se percibía el esfuerzo que me cuesta practicar.

Es verdad, me cuesta mucho. Y en los últimos tiempos me costaba mucho también correr: por regla natural estoy adentrándome en los años del "me cuesta mucho". Es innegable. Pero tampoco es algo dramático: mientras yo llegue efectivamente hasta donde pueda llegar en ese momento, estaré bien encaminado.

Comments

Popular posts from this blog

Low and high trusting expectations