Hay alumnos insufribles
Probablemente sea el peor de los alumnos porque sé que exijo demasiado tanto de mí como de quienquiera que me esté guiando en la práctica. A pesar del paso de los años, que ya son muchos y deberían ser más que suficientes para que yo acepte y entienda como gira el mundo y como funcionamos las personas, aún no soy capaz de conformarme con un compromiso a medias - como un niño que reclama y necesita toda la atención de los que están a su alrededor y, según su estrecha y estricta visión de la existencia, deberían estar cuidando de él.
Soy perfectamente consciente de las incomprensiones, los malentendidos y los problemas que esta postura tan rígida puede acarrear. No se trata de un "do ut des", no pretendo reciprocidad, pero sí que no sé prescindir del empeño pleno de quien está al otro lado. Busco primero rigor e integridad intelectual y luego una actitud de interés y perseverancia. Busco obviamente demasiado y al final las relaciones se tensan y se rompen por mi intransigencia.
El Ashtanga ya por sí solo es una práctica exigente y costosa tanto a nivel físico como mental y emocional, así que claramente al añadir una capa emotiva más, las cosas se complican quizá demasiado. Lo entiendo y lo acepto. Y también aceptaría sin problemas un "a tomar por culo", lo que no estoy dispuesto a asumir son las escusas y los lloriqueos. Así que al final dejo ir, suelto, ya que entiendo que los demás no tienen por qué aguantar esta tensión y la carga que les echo encima.
Y tú, ¿te has parado alguna vez a preguntarte qué clase de instructor/profesor/maestro eres?
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