Empatía vs simpatía
Por lo que leo y escucho, me da que a veces hay una gran confusión entre empatizar y simpatizar, así como sobre el significado del término empatía.
Meterse
en la piel del otro y sentir lo que ese otro siente no significa
pensar/decir: “hay como me alegro por él, qué bien” o “pobrecito, que
mal lo está pasando”.
Significa comprender el estado, las
emociones y los sentimientos de otra persona, tratando de experimentar
con objetividad y racionalidad lo que ella siente.
No quiere en
absoluto decir que simpatizamos con las vivencias de esa persona y
tampoco que las repelemos - siempre hay un grado de abstracción que
mantiene las distancias a un nivel cautelar.
De hecho la empatía
es una herramienta extraordinaria para la comunicación en muchísimos
ámbitos: educativo, institucional, comercial, publicitario, político,
diplomático… Por ejemplo un buen inquisidor (y lamentablemente también
un “buen” torturador o un “buen” déspota) ha de ser empático ya que una
vez que se ha metido en la piel de otro individuo, al conocer sus puntos
más débiles sabe por dónde acometer.
Yendo a lo que me interesa,
también un buen profesor de Ashtanga, justo por el tipo de disciplina
que enseña, ha de ser empático. Y no por simpatizar o congeniar con sus
alumnos, sino por pura lógica didáctica y por conveniencia propia.
En
cambio, al alumno, siendo prácticamente casi siempre tan solo el
receptor de la comunicación, no le hace falta tener activado el “modo
empático”. Puede hacerlo pero tampoco es necesario y, en ocasiones,
puede resultar un estorbo.
Así que a cada cual su papel, que
conviene observar y respetar, pese a que el respeto por el otro sea algo
que raramente se da por sentado y hay que ganárserlo.

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