Diamante en bruto
Ayer fue Guru Purnima y, a mi manera, quiero agradecer a l@s maestr@s que he tenido o conocido, incluso si sólo por poco tiempo.
"La
práctica siempre ha sido, es y será tuya". Fue una de las primeras
enseñanzas que recibí y la que más tardé en entender y asumir.
Parece
una frase muy obvia, casi trivial, sin embargo esconde un concepto
fundamental. Nos habla de responsabilidad: cada cual tiene que hacerse
cargo de "su" práctica - independientemente de que tenga o no el amparo
de un maestro. Es más: en mi opinión sobre todo si lo tiene, de manera
que no se acostumbre a apoyarse en él, a confiar en su presencia, y no
lo tome como asumido y como escusa para no responsabilizarse.
Los
maestros vienen y van, pero tu práctica se queda y tiene que
sustentarse si quieres que sea tu salvavidas. Sólo ahora empiezo a
comprenderlo; sigo echando en falta algo más, pero por lo menos lo he
asumido.
Lo cierto es que lo aprendí por las malas - "the hard
way", como dicen los anglófonos - y no tuve más remedio que asumirlo
porque la aceptación forma parte del camino.
Los maestros son
personas normales pero con un toque especial. Son los que ven en ti lo
que tú no percibes. Su "especialidad" reside en la capacidad y voluntad
de transmitirte lo que consideran que tú puedas acoger, integrar e
incorporar.
Luego, el trabajo para llegar es cosa tuya.

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